Alma en Cueros

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La Matrioska

Posted by almaencueros en 25 abril 2009

russian-matroshka_no_bgLas personas nos parecemos en algo a esos juguetes rusos, las matrioskas. Esas figuritas de madera que se van encajando unas dentro de otras, son una imagen de la complejidad, y a la vez, sincronía del ser humano. Somos matrioskas. Somos como uno de esos juguetes; llevamos dentro de nosotros otro yo más chiquitín, y después otro, y otro…

La mayoría de personas con las que nos cruzamos en nuestro devenir cotidiano sólo son capaces de descubrir esa primera y gran matrioska, pero no usan, ni tienen por qué, tiempo ni esfuerzo en desencajar el primer juguete para mirar cómo es el juguete de dentro. Algunas personas, a quiénes llamamos amigos incluso, sólo han conseguido, o sólo les hemos permitido, desenroscar el primero de esos encajables para echar un vistazo al segundo o quizás al tercero.

Pero sólo un pequeño reducido número de personas han sido capaces de dedicar el tiempo y el esfuerzo, de ir encontrando las combinaciones para ir abriendo uno tras uno todos los puzzles. Sólo a algunas personas les hemos permitido, incluso a veces de modo inconsciente, que hayan ido desmontándonos con paciencia hasta llegar al último encajable, el que ya no se puede desencajar, el que viene a resultar la esencia inmutable de lo que somos y probablemente seremos. Esas son las personas que tienen barra libre en nuestra conciencia. Aquéllos que pasan sin llamar en nuestro ser, llegan hasta la cocina o el lavabo sin dificultades y son capaces de modificar las matrioskas superiores.

Esas personas son las que realmente nos conocen, las que de verdad, pueden tocar nuestro ser más íntimo. Para esas personas somos realmente importantes, porque han dedicado el esfuerzo necesario de desmontarnos. Pero también para nosotros son importantes, porque tienen la llave para volvernos a montar, son las que esperamos para que vuelvan a encajar las piezas, para que vuelvan a poner cada matrioska dividida en su lugar adecuado, de manera que el puzzle que somos pueda ir encajando todas sus piezas de modo correcto. Son las personas capaces de detectar una anomalía en nuestro ensamblaje y desmontar las piezas necesarias para reparar el error y hacer que todo, de nuevo encaje.

Me propuse, quizá contra natura, no ser una matrioska, sino un único juguete que no escondía nada dentro de sí, que era lo que aparecía. No es posible. Todos somos matrioskas, todos escondemos, aun sin quererlo, otros yo dentro de nosotros, pero hoy he sido de nuevo consciente de mis matrioskas. Hoy he o han superado un nuevo desafío. porque hoy, alguien, sin pretenderlo, ha desenroscado una nueva pieza y se ha acercado de un modo absolutamente amable, a la esencia de la matrioska que soy. Gracias.

(Hoy, aunque a alguien no le guste la expresión, se ha superado un nuevo reto.)

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