Alma en Cueros

Crónica del Viaje a mi Esencia. Segunda etapa. Episodio IV.

Posted by almaencueros en 2 febrero 2011

En el viaje que emprendí hacia mí mismo y que, en más de 2 años de trayecto, me ha llevado a encontrarme con otros, antiguos y nuevos, y, que por añadidura, me ha hecho encontrar al otro en mí, para mí, conmigo…… En ese viaje sinuoso de destino definido pero rumbo incierto, un nuevo “otro”, otro “alter”, inesperado, impensable al inicio del camino, está a punto de aparecer. De todos los “otros” (aquellos que no son yo) con los que me he ido encontrando en la travesía hacia mi esencia, éste que está por aparecer es el más desconocido de todos. Antes de conocerlo ya lo siento pegado a mí. Antes de que sea ya lo sueño en mil maneras. Antes de empezar a ser proyecto ya hay diseños sobre él. Pero antes que todo ya lo amoy empiezo a entender que mi viaje habrá de variar su rumbo manteniéndolo al tiempo, porque ese “otro” al que ya espero habrá de hacer variar mi esencia de modo tan esencial que siendo el mismo ya no lo será. Y es que desde pronto, lo que fue mi vida convertida en travesía existencial compartida, será más compartida todavía. Nuestra vida emepezará a ser más “suya”, y en esencia, mi esencia variará. Y es así que manteniendo el destino, el rumbo, necesariamente, habrá de variar.

Un nuevo cuerpo celeste está próximo a aparecer en este pequeño universo. Lo definiría como un pequeño satélite orbitando alrededor de nuestro pequeño planeta lila-azul, pero creo que más que un satélite será un nuevo elemento llegado directamente al planeta, cual meteórito, pero con la intención de integrarse en la estructura vital del mismo. Un nuevo elemento que vendrá a añadir el verde claro de la hierba fresca que en su nombre lleva.

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2 comentarios to “Crónica del Viaje a mi Esencia. Segunda etapa. Episodio IV.”

  1. Nacho Alós said

    Vaya si cambiará tu travesía. Pero no deberá cambiar tu rumbo. Llenará de colores tu bitácora y de curvas no esperadas las estelas en el mar. Pero un día se armará capitán de su propio navío, y surcará mil mares hasta el sur. Por eso mantén el rumbo figura, y conserva tus secretos de lobo de mar y cómo te las apañaste para no sucumbir a los cantos de sirenas, porque habrás de ser maestro, capitán, de quien ha de llegar aún más lejos que nosotros. Un beso, Sanchís.

  2. almaencueros said

    De esa responsabilidad, de la de ser maestro de vida de quien ha de aprender a vivir, de esa es de la que más temeroso me siento, pues ¿aun no sé yo cómo vivir y de enseñar a hacerlo?

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